Preservar el comercio de proximidad

El Ayuntamiento de Barcelona pide a la Generalitat de Catalunya que respete sus competencias en materia de comercio e incorpore las alegaciones que ha realizado en el nuevo proyecto de ley de comercio, aprobado el 3 de enero. Según el Consistorio, este proyecto no tiene en cuenta la autoridad específica que le atribuye la Carta Municipal de la ciudad. 

De acuerdo con esta propuesta, el Gobierno catalán asumiría competencias que actualmente ejerce el Ayuntamiento, y es por eso que el Gobierno municipal presentó diversas alegaciones cuando se encontraba en fase de anteproyecto. 

Estas propuestas del Consistorio no han sido incluidas en el proyecto, y ahora el Gobierno municipal reclama a la Generalitat que durante el trámite parlamentario para aprobar la ley incluya estos aspectos que no han sido recogidos: 

Que el Ayuntamiento pueda promover cualquier clase de actividad y prestar todos los servicios públicos que no se hayan atribuido a otras administraciones públicas. 

Que no se omita la normativa municipal que tienen que cumplir las personas titulares de las actividades o los servicios comerciales. 

Permitir que las ordenanzas municipales regulen el régimen de establecimientos especialistas y las zonas de degustación. 

Que el consistorio pueda modificar el horario de apertura de determinados establecimientos a causa de acontecimientos concretos y que la modificación de horario que tiene lugar cuatro veces el año se pueda aplicar de manera independiente en cada distrito. 

Incluir la posibilidad de que el Ayuntamiento pueda obligar al cierre de ciertos establecimientos en horario nocturno por motivos de orden público. 

Que se reconozcan las políticas municipales de fomento de la competitividad del comercio urbano. 

Finalmente, el Gobierno municipal reclama a la Generalitat que se le sigan atribuyendo las facultades de inspección y la competencia sancionadora, que, según el proyecto de ley, recaerían casi íntegramente en el Gobierno catalán. 

La concejala de Comercio y Mercados, Montserrat Ballarín, ha asegurado que el Gobierno municipal “defenderá la autonomía municipal, porque no es una autonomía que se ejerza en beneficio del Ayuntamiento, sino en beneficio del comercio y de la ciudadanía de Barcelona“.